Cáncer de mama y menopausia

El climaterio se define como el periodo de tiempo que se extiende desde la madurez hasta la senectud. Es una etapa de transición en la que se produce la disminución progresiva de la actividad de la función ovárica, es decir, nuestros ovarios dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona. Durante esta etapa desaparecen las menstruaciones, se pierde la capacidad reproductora y se producen ciertos cambios psicológicos. Su inicio se suele ubicar a partir de los 45 años.

En sentido estricto el climaterio, al igual que la pubertad (ambos son períodos de transición pero con claro sentido opuesto), son situaciones que no se pueden considerar enfermedad, sino cambios fisiológicos.

Dentro del climaterio, se encuentra la menopausia. Decimos que tenemos la menopausia cuando durante 12 meses consecutivos no hemos tenido la regla. A partir de la menopausia la mujer tiene una especial vulnerabilidad y estos cambios que son fisiológicos, se acompañan a corto plazo de un conjunto de manifestaciones que se producen como consecuencia del cese de la función ovárica y del déficit hormonal consecuente (dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona), y a largo plazo de un incremento de la morbilidad (enfermedad) por afecciones dependientes de estas hormonas. Este aumento de riesgo evidente
justifica la labor preventiva en esta etapa la cual se debe de centrar en tres puntos básicos:

  • Evitar la osteoporosis.
  • Prevenir la enfermedad coronaria y otros tipos de ateroesclerosis.
  • Diagnóstico precoz de cáncer de útero, ovario, mama y colon.

En este post nos vamos a centrar en el cáncer de mama y su diagnóstico precoz.

¿Qué es el cáncer de mama?

Es el desarrollo anormal e incontrolado de las células de la mama. Al principio puede no producir síntomas, no doler y por eso puede no detectarse en la observación o palpación hasta tiempo después de iniciarse la enfermedad. Hoy en día, gracias a las técnicas de detección precoz, se pueden diagnosticar los casos en
fases tempranas. Por ello es conveniente acudir a las revisiones médicas indicadas o cuando notemos alguna anomalía o molestia.

¿Cuáles son estos síntomas anormales que podemos detectar por observación o palpación?

  • Bultos o tumores.
  • Cambios y/o secreción por el pezón.
  • Dolor en la mama.
  • Cambio en el tamaño o forma de la mama.
  • Alteraciones en la piel de la mama.

¿En qué consiste la detección precoz del cáncer de mama?

Actualmente, el personal sanitario realiza intervenciones sobre los pacientes que no presentan ningún síntoma, para detectar riesgos o enfermedades en etapas iniciales. Estas pruebas, son denominadas pruebas de screening, cribado o de detección precoz.

En el cribado del cáncer de mama, son varios los factores de riesgo implicados o asociados a este cáncer. Es decir, aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama si hay:

  • Antecedentes personales de cáncer de mama u otras enfermedades mamarias no cancerosas.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama (madre, hermana, hija)
  • Tener presente una mutación de los genes BRCA1 o BRCA 2 (esto lo sabremos a través de un estudio genético que nos realizarán si tenemos antecedentes familiares).
  • La menarquia precoz, esto es haber tenido la regla por primera vez de forma muy temprana.
  • No haber tenido hijos o el primer hijo después de los 35 años.
  • Haber sido tratada con radioterapia.
  • Obesidad después de la menopausia.
  • Alcoholismo.
  • Sedentarismo, por eso es fundamental la actividad física diaria.

La detección precoz del cáncer de mama consiste en detectarlo y diagnosticarlo lo antes posible para poder seguir un tratamiento adecuado.

La prueba que se utiliza para la detección precoz (o cribado) del cáncer de mama se llama mamografía. Su objetivo es prevenir el desarrollo del cáncer de mama, uno de los principales problemas de salud de la mujer mediante este diagnóstico precoz, antes incluso de que la mujer no presente síntomas. Es en estos momentos iniciales de la enfermedad cuando los tratamientos aplicados pueden ser menos agresivos y con una mayor probabilidad de control de la misma.

La mamografía va dirigida a mujeres con edad entre los 50 y 69 años y asintomáticas (sin ningún síntoma) con una periodicidad de cada 2 años.

Si está dentro de este grupo de edad, debería de recibir una carta en la que se le comunicará la cita para que pueda realizarse la mamografía. En el caso de que, a pesar de encontrarse en el grupo de edad, usted no haya recibido la carta de citación, puede llamar al teléfono gratuito 900 102 112 o contactar mediante correo electrónico deprecam.cscm@salud.madrid.org

¿Por qué no se realizan mamografía a mujeres menores de 50 años?

El cáncer de mama es menos frecuente en las mujeres menores de 50 años. Además, las mujeres menores de 50 años tienen una mayor densidad de tejido mamario, lo que puede dificultar la interpretación de la mamografía.
Los estudios científicos actuales indican que la mamografía no es una prueba de detección precoz tan eficaz en las mujeres más jóvenes como en las de 50 años o más.

¿Qué debemos hacer si observamos o palpamos algo que no es común en nuestra mama ?

Ante cualquier duda, siempre debemos de ponernos en contacto con nuestro médico para que él realice la valoración necesaria y las derivaciones si así estuviesen justificadas.

¿Es posible superar el cáncer de mama?

El descubrimiento temprano del tumor favorece las posibilidades del tratamiento que, junto con los avances en los medicamentos, mejoran la evolución de la enfermedad y la calidad de vida aumentando las posibilidades de curación.
En estos momentos, la cirugía del cáncer de mama intenta ser conservadora, es decir, se procura solo extirpar el tumor respetando el resto de la mama, aunque a veces la situación del tumor y las características de la paciente no lo permiten. Obviamente, todo ello, va a depender del tipo de cáncer de que se trate y de la fase
de desarrollo del mismo.

Mantener una actitud positiva puede ayudarnos a superar día a día esta enfermedad. Es importante el apoyo, el cariño y la solidaridad de la familia, de las/os amigas/os, así como de las asociaciones de mujeres que han pasado por la misma circunstancia. En ocasiones, el apoyo psicológico de un profesional puede ser de gran ayuda.

Los grandes avances científicos, en muchos casos, aseguran una mejor evolución. Es muy importante recurrir a todos los apoyos que favorezcan una actitud positiva antes este problema de salud.

¿Qué podemos hacer nosotras?

Llevar una vida saludable siempre nos va a ayudar, sea cual sea la situación a la que nos enfrentemos:
El ejercicio físico y una alimentación sana y equilibrada nos ayudarán a mantener el peso adecuado a nuestra edad y situación. No es saludable el consumo excesivo de bebidas alcohólicas ya que también está relacionado con el cáncer de mama.

 

Rosa Galán

Enfermera especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica por la Unidad Docente de Matronas de La Paz,