Desmitificamos siete falsas creencias sobre la lactancia materna

Cuando comenzamos a dar de mamar escuchamos muchos consejos y sugerencias diferentes, a veces contradictorios y que muchas veces confunden o desalientan a las madres que quieren amamantar. Algunas de estas “sugerencias” son:

“ Es mejor dar de mamar cada 3 horas”

Para que la lactancia materna se regule de manera natural, hemos de procurar que el bebé esté cerca de nosotras y que mame con frecuencia. Debemos olvidar el reloj y amamantarlo cada vez que lo pida.

“ El bebé tiene que estar 10 min en cada mama”

Debemos permitir que el bebé mame hasta que quede satisfecho. A veces el bebé se agota y hace pausas para descansar, por lo que puede necesitar más tiempo para mamar. Al crecer los bebés suelen hacer tomas más breves pero igual de eficaces.

“Si un bebé mama más tiempo, recibe más cantidad de leche que otro bebé que tarde menos en hacer su toma”

Cada bebé tiene su propio ritmo de alimentación, como cada madre tiene su propio ritmo de salida de leche. La madre y su bebé se regulan entre sí. Algunos bebés que maman durante 4 o 5 minutos reciben la misma cantidad que otros que necesitan 20 minutos para mamar.

“Se debe evitar consumir algunos alimentos durante la lactancia, porque cambian el sabor de la leche”

Casi todos los alimentos modifican el aroma de la leche y algunos por las sustancias que contienen aún más: ajo, cebolla, apio, espárragos, alcachofas. Todo alimento puede consumirse con moderación. Tan solo evitaremos si le sienta mal o si rechaza el pecho.

“Dar de mamar estropea el pecho”

Las mamas tienden a “descolgarse” por el exceso de pecho, lo cual puede ocurrir tanto en el embarazo, como fuera de él si las mamas son muy grandes. En la lactancia podemos prevenir este problema si evitamos la congestión de las mamas y si utilizamos un buen sujetador durante el día.

“La madre que lacta tiene que beber mucho líquido y comer mucho, o no producirá suficiente leche”

Se tiene que beber cuando se tenga sed, esto es frecuente sobre todo cuando se comienza la lactancia. Es bueno beber siempre que lo deseemos. Con respecto a la alimentación, esta debe ser la misma tanto si estamos dando el pecho como si no: sana y balanceada.

“Si bebe cerveza se produce más leche”

No se produce más leche y la cerveza tomada en exceso, como toda bebida alcohólica es perjudicial para el niño. Si se toma con moderación en la comida o como aperitivo, no causa ningún daño.

Siendo madres (tanto si damos el pecho como si no), es imposible librarnos de “consejos” o de sugerencias como las que hemos enumerado aquí. Lo más importante a tener en cuenta es que al final cada una de nosotras somos quienes conocemos los ritmos y las necesidades de nuestros bebés, así que debemos confiar en nuestro instinto. Eso sí, ante las dudas que nos puedan surgir, debemos recurrir siempre a nuestro pediatra o nuestra matrona.