El vínculo a través del tacto: la importancia del piel con piel (para la madre y para el bebé)

Durante el embarazo, nuestro bebé se ha sentido acunado, cálido y seguro. Al nacer, todas estas sensaciones se transforman. Lo reconocemos por contacto físico, como lo han hecho todos los mamíferos con sus crías. El vínculo que se establece en este primer contacto está influido por cambios hormonales y sensaciones entre ambos, haciendo que se creen lazos fuertes y duraderos.

Por primera vez tenemos la oportunidad de encontrarnos y de vivir ese momento mágico en el que madre e hijo cruzan sus miradas.

El contacto piel con piel del recién nacido con su madre ha sido una práctica ancestral en toda cultura, donde la supervivencia del bebé dependía de la continuidad del contacto materno. En España, a raíz de la institucionalización que vivió la atención al parto en la segunda mitad del SXX, se protocolizó la separación
del recién nacido de su madre. Actualmente se está retomando la práctica original. De hecho, a día de hoy, las recomendaciones que nos llegan desde instituciones y asociaciones como la Sociedad Española de Neonatología, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y Lactancia de UNICEF y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, son las de dejar al bebé con su madre piel con piel tras el nacimiento el mayor tiempo posible.

El contacto precoz piel con piel, es el primer cuidado que recibe nuestro bebé al nacer. Consiste en poner al recién nacido en contacto con el pecho y abdomen desnudo de su madre, inmediatamente después del parto, incluso antes de cortar el cordón umbilical y mantenerlo en esa posición el mayor tiempo posible, al menos las 2 primeras horas de vida de manera ininterrumpida y prolongarlo el máximo tiempo posible, no hay límites. No se seca, se tapa con toalla y se coloca un gorrito y no se separa en ningún momento de la madre. Dicen, que instintivamente todas las madres hacen lo mismo, sujetar al bebé cerca del pecho al lado del corazón. El contacto piel con piel con su madre supone una continuidad del bienestar del que disfrutaba dentro del útero materno.

Es raro no haber escuchado previamente sobre el contacto precoz piel con piel y su necesidad de realizarlo inmediatamente tras el parto, pero ¿sabemos realmente cuáles son sus beneficios?

Beneficios para el bebé

  • Regula la temperatura corporal del recién nacido, su frecuencia cardíaca y respiratoria.
  • Reduce el tiempo de llanto inhibiendo la producción de las hormonas del estrés, facilitando una mejor adaptación metabólica tras el parto y normalizando los niveles de glucosa.
  • Facilita la recepción de estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor.
  • Favorece su desarrollo neurológico, psicológico y emocional.
  • Ayuda al vínculo con la madre, ya que durante este tiempo ambos, están en un momento propicio para crear conexiones químicas, debido a la producción máxima de oxitocina u hormona del amor que experimenta la madre inmediatamente tras el parto.
  • Permite seguir escuchando el latido cardíaco materno y percibir los olores de la madre.
  • Manifiesta menor dolor y ansiedad ante técnicas como punciones.
  • Favorece la lactancia materna y el buen agarre: los recién nacidos colocados inmediatamente tras el nacimiento sobre el pecho de su madre y a los que se les permitió realizar movimientos de búsqueda y tomar el pecho por sí mismos, tienen más probabilidades de conseguir una lactancia exitosa. Sin embargo, los beneficios del contacto precoz piel con piel estarán presentes independientemente de la forma de alimentación que elijas para tu hijo.

Beneficios para la madre

  • Favorece la contractibilidad e involución uterina y previene de esta manera la hemorragia posparto.
  • Estimula la eyección del calostro.
  • Reduce el estrés materno y disminuye los niveles de depresión posparto.
  • Facilita la conducta de crianza y apego.

El contacto piel con piel debe hacerse siempre que se pueda, tanto en partos como en cesáreas. Si las condiciones de la madre no permiten que ésta realice el contacto piel con piel, se ha demostrado que realizarlo con el padre también es beneficioso pudiendo disfrutar junto a su bebé de este contacto íntimo.

Se sugiere que durante las dos primeras horas de vida sea supervisado por un profesional. Algunas recomendaciones para desarrollar el piel con piel son:

  • Se les debe proporcionar información y aprendizaje a la madre y acompañante de cómo evitar que la boca y la nariz del recién nacido se obstruyan durante el contacto piel con piel o mientras se da de mamar.
  • La mamá siempre debe de estar durante este tiempo acompañada.
  • Si la madre no se encuentra lo suficientemente despierta como para vigilar el color y la actividad del bebé, así como para prevenir la obstrucción de la nariz del recién nacido, debe ser el padre o acompañante el que realice el contacto piel con piel.
  • La posición ideal de la madre sería la de semiincorporada a 30-45 grados y con una almohada bajo la cabeza.
  • Tendremos que avisar rápidamente si notamos cambios de coloración o respiración irregular o ausente en nuestro bebé.

En la actualidad, las prácticas se basan en las evidencias científicas que demuestran que no se debe separar a los bebés de las madres, a no ser que haya algún motivo que lo justifique.

El piel con piel no es un método, es un lugar.

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