Etapas de la menopausia

¿Soy yo o es que aquí hace mucho calor? Rondando los 45, más de una nos preguntamos qué será eso de la menopausia… Y lo primero que nos vendrá a la cabeza no es precisamente algo apetecible, sino algo que tenemos que aceptar con resignación. En general se habla poco sobre la menopausia, incluso entre las propias mujeres. A unas nos suena a “declive”, a otras a “pérdida de la feminidad” o “pérdida de la sexualidad”, pero olvidémonos de todo esto y pensemos en ella como una etapa más de la vida y que como todas, tiene sus desafíos.

¿Pero que es realmente la menopausia?

Decimos que tenemos la menopausia cuando durante 12 meses consecutivos no hemos tenido regla. Esto sucede porque nuestros ovarios dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona y como consecuencia, finaliza nuestra vida reproductiva.

Previa a la menopausia, hay un periodo denominado perimenopausia, que podemos identificarla con los “desarreglos” donde durante un tiempo, nuestras reglas han podido ser irregulares (durar más o menos tiempo y ser más leves o más abundantes que de costumbre) debido a que los ovarios producen cada vez menor cantidad de hormonas. Esto marca la transición de la edad fértil a la edad no fértil. Es importante mencionar que durante la perimenopausia aún podemos quedarnos embarazadas, por lo que debemos seguir utilizando nuestro método anticonceptivo habitual.

Históricamente arrastramos cierta ignorancia sobre esta etapa de nuestra vida. Durante siglos, la religión, los modelos culturales y sociales, han potenciado exclusivamente nuestra función de madres y millones de mujeres la han asumido como la única razón de su vida.

Actualmente, las mujeres hemos comenzado a hablar, a conocernos, a descubrirnos como personas, como seres integrales, más allá del modelo de belleza, de la maternidad o de la pareja y hemos descubierto el valor de la madurez. Hoy, en pleno S XXI, los papeles han cambiado, las mujeres tenemos la oportunidad de prepararnos para llegar a la segunda mitad de nuestras vidas, activas, saludables, fuertes… con la fuerza que nos da el conocimiento y la experiencia de ser mujer.

Y tú, ¿estás dispuesta a empoderarte y crecer en esta nueva etapa?