Lo que ha traído a mi vida la práctica del mindfulness

Somos trabajadoras, emprendedoras, madres, cuidadoras de nuestros padres, trabajadoras, parejas, amigas, tenemos sueños, participamos en proyectos que mejoren la vida de otros,…. En fin, tenemos una serie de ilusiones y responsabilidades que nos mueven y a la vez nos desgastan y muchas veces nos sentimos desbordadas.

No quiero contaros para que sirve la práctica de mindfulness desde una mirada teórica porque hay actualmente miles de libros fantásticos. Solo quiero transmitiros lo que a mi me mueve a ofrecer cursos como los que impartimos en nuestro centro.

Soy madre de 3 niños. Mis propósitos de no perder los nervios con situaciones familiares recurrentes eran día tras día un fracaso. Me leía cuanto artículo y libro encontraba para ser una mejor madre. Continuamente estaba juzgándome y el veredicto os puedo asegurar que no daba a favor prácticamente nunca. Practicar mindfulness me ayudó a aprender a no juzgarme, a abrazar con cariño mis esfuerzos y a abrir un espacio en el que podía ver lo que sucedía sin tomármelo tan en serio y sin tratar de controlarlo todo.

No es que ahora sea perfecta. Solo que siento una paz mayor y que veo como influye no solo en mi sino en las personas a mi alrededor.

Esa voz interior que juzga si eres buena madre, si eres válida en tu trabajo, si fuiste capaz de bajar suficientemente rápido los kilos de más después del embarazo, si tu casa está como soñaste cuando entraste a vivir en ella, si das suficiente atención a quienes quieres, si te cuidas…. ¿Te suena? Esa voz a mi me ha llevado en momentos de mi vida a lugares poco productivos, por no decir destructivos. Y hoy la voz puede que siga estando por ahí, pero aprender mindfulness ha significado la posibilidad de comprenderla, de ver sus buenas intenciones y poder no creérmela… ¡o al menos no siempre!

Por último quiero compartirte que al margen de aquellas cosas que nos preocupan y nos ocupan que podemos o creemos que podemos cambiar y solucionar, cada día en la vida se presenta lleno de sorpresas que no estaban dentro de los planes. Si, una rueda del coche, tropezar y caernos, hasta cosas más complicadas que tienen consecuencias mayores y tenemos que sortearlas.

Lo que tengo al practicar mindfulness es un refugio, un espacio en el que puedo incluir todo aquello que pasa, y aún así no derrumbarme, no dejarme arrastrar por pensamientos y emociones sino poder ser consciente y comprender de otra manera lo que pasa.

He querido simplificar algunas experiencias para que puedas sentirlas como tuyas, y puedas comprender el sentido que puede tener descubrir el mindfulness en tu vida. Esta práctica es una aventura en la que exploramos con los ojos y el corazón abierto, ese mundo interior que nos acompaña allí donde vamos, para conocerlo un poquito mejor, y descubrir los recursos que nos ayudan a vivir mejor y con mayor bienestar, con aquello que es, ¡con aquello que hay!

 

María Alicia Martínez

Psicóloga e instructora del programa Mindfulness Self Compassion T.T.