Sexualidad y menopausia: consejos para vivirlas plenamente

Todas las etapas de la vida son difíciles, representan desafíos y poseen sus partes buenas y no tan buenas y una de las más importantes, es la menopausia.

La menopausia es el episodio final del sangrado menstrual, confirmado por un periodo de 12 meses consecutivos sin regla. Se produce porque los ovarios de la mujer dejan de producir las hormonas estrógeno y progesterona y como consecuencia de este cese ovárico hormonal es aquí donde termina la vida reproductiva de la mujer.

Previa a la menopausia, hay un periodo denominado perimenopausia, donde durante un tiempo, los períodos han podido ser irregulares (durar más o menos tiempo y ser más leves o más abundantes que de costumbre) debido a que los ovarios producen cada vez menor cantidad de hormonas. Es el período de la vida de una mujer que marca la transición de la edad fértil a la edad no fértil. Es importante mencionar que durante la perimenopausia la mujer todavía puede quedar embarazada, por lo que debe seguir utilizando el método anticonceptivo habitual hasta un año después de la menopausia.

Estamos acostumbradas a percibir las consecuencias de la menopausia como una serie de fenómenos inevitables que se aceptan con resignación. Sin embargo, es precisamente en esta época cuando debemos prestar una atención especial al propio cuerpo y desarrollar una posición activa con respecto a nuestros hábitos de vida para mantenernos sanas y a gusto con nosotras mismas. Puede que recuerdes los altibajos que sufrías durante la pubertad: períodos irregulares, algunos más abundantes, otros casi inexistentes. Los altibajos físicos y emocionales por los que pasamos entonces eran síntomas también de que nuestro organismo estaba poniendo en acción un nuevo sistema hormonal. Esto se repite en la menopausia, pero a la inversa.

La menopausia es una etapa fisiológica de la vida y como tal no puede ser considerada una enfermedad. Para muchas, puede ser el comienzo de la independencia, del aprendizaje de nosotras mismas, del desarrollo global de nuestras capacidades, del descubrimiento de una sexualidad sin temores… Lo que sí está claro es que hay que afrontarla con actitud positiva.

La menopausia en nuestra sociedad

Históricamente arrastramos la ignorancia de esta etapa de la vida de la mujer. Durante siglos, la religión, los modelos culturales y sociales, han potenciado únicamente nuestra función de ser solo madres y millones de mujeres la han asumido como  la única razón de su vida.

Pero actualmente, las mujeres hemos comenzado a hablar, a conocernos, a descubrirnos como personas, como seres integrales, más allá como personas,  más allá del modelo de belleza, de la maternidad o de la pareja y hemos descubierto que simplemente seguimos envejeciendo. Hoy, en pleno S XXI, los papeles han cambiado, las  mujeres debemos prepararnos para llegar a la segunda mitad de nuestras vidas, activas, saludables, fuertes… con la fuerza que nos da el conocimiento y la experiencia de ser mujer.

El sexo después de los 50

Existe un mito que asegura que, al llegar a la menopausia, el sexo se termina. La menopausia y el climaterio suponen solo el final de la capacidad reproductiva, pero la vida erótica y sexual no termina con ellas. Es importante aprender a vivir de forma natural y positiva los cambios que se producen en nuestros cuerpos, disfrutando plenamente de la sexualidad y envejecimiento serenamente. La sexualidad es una parte integral de la vida humana. Tiene que ver con la reproducción, pero también con el placer y la intimidad. La sexualidad es sobre todo una vivencia con aspectos físicos y emocionales que tiñen de colores diferentes las experiencias individuales. Muchos estudios han demostrado que la mayoría de mujeres felices y sanas no experimentan una disminución del deseo ni de su capacidad para disfrutar o llegar al orgasmo por el simple hecho de atravesar la menopausia.

El aumento de la esperanza de vida, la liberación de las costumbres sexuales, la mayor aceptación social respecto al placer sexual y la incorporación de los derechos sexuales a los derechos humanos han cambiado el panorama sexual de las personas maduras, permitiendo disfrutar más tiempo y con mayor calidad de las relaciones sexuales, sin olvidar que la vida sexual en la edad madura está muy condicionada por la vida sexual antes de esa edad.

A veces, esta etapa es coincidente con la denominada “etapa del nido vacío”, en ella lo hijos se han marchado de casa por lo que la pareja se rencuentra tras años de convivencia. Posiblemente, la crianza de los hijos  y el paso del tiempo, entre otras cosas, hayan mermado la relación de intimidad emocional y esto puede condicionar que la satisfacción sexual no sea plena. En las personas las relaciones sexuales satisfactorias y periódicas son un indicador de vinculación e intimidad y un factor necesario para el bienestar emocional, lo que constituye una gran reto emocional en este periodo de la vida. La sexualidad en el marco de la pareja, es un idioma que hablan dos personas y si el canal emocional está roto, la comunicación no será la misma.

Recuerda que el envejecimiento, por sí mismo, no es la causa de una disminución en el interés o la capacidad de respuesta sexual de una mujer puesto que no desaparecen con la edad, pero la sexualidad en la edad avanzada es muy diferente de unas personas a otras. Lo importante es disfrutar de la sexualidad.

Ideas para disfrutar del sexo en la menopausia

A continuación os propongo algunas ideas por si os pudieran servir para reavivar la pasión sexual:

  • Uno de los grandes afrodisíacos es la fantasía y el juego. El cerebro es el principal órgano sexual que tenemos, puedes utilizar la imaginación ya que pensar en el sexo o sus fantasías alimentan el deseo, permiten elegir el escenario, la persona con quien compartirla y actuar sin miedos y prejuicios.
  • Con el paso de los años nuestro suelo pélvico se va debilitando y esto favorece muy positivamente el placer que vamos a sentir. Ejercita los músculos de la vagina mediante ejercicios de Kegel o con fisioterapia dirigida para corregir las disfunciones del suelo pélvico ya que por un lado mejoran la fuerza y el tono de la musculatura de esa zona y por otro, están indicados para paliar la pérdida de flexibilidad y la atrofia de los tejidos vaginales que se producen a consecuencia de la menopausia.
  • La espontaneidad está muy bien pero a veces es necesario planear los encuentros sexuales. Puede ser una cena romántica en casa, un baño juntos, un spa, una escapadita de fin de semana… cambiar de ambiente de vez en cuando sirve para evitar la rutina, recuerda que hay muchos sitios donde practicar sexo además del dormitorio.
  • Habla con tu pareja. Esto es bueno a cualquier edad y en cualquier momento de una relación, pero sobre todo cuando se producen cambios físicos o psíquicos. La otra persona no sabe qué te pasa, si tus necesidades han cambiado, si algunas veces no te encuentras bien… Hablar con tu pareja sobre tus inquietudes suele fortalecer las relaciones. Envejecer y los problemas de salud crónicos, como enfermedades cardiacas o diabetes, pueden afectar tu salud sexual y como te sientes acerca del sexo. Algunos temas sobre los que podríais hablar son:
    • Qué se te hace sentir bien y qué no.
    • Momentos en los que te sientes más relajada
    • Qué posiciones son más cómodas
    • Si necesitas más tiempo para excitarte que antes
    • Preocupaciones que puedas tener sobre cómo está cambiando tu aspecto
    • Formas de disfrutar de una conexión física que no sea la penetración vaginal, como por ejemplo el sexo oral o un masaje.
  • Vete de compras: visita un sex shop, una farmacia o una tienda de lencería. La sequedad vaginal dejará de ser un problema si utilizas un buen lubricante de base acuosa. Un bonito conjunto de ropa interior, unas velas y música para ambientar siempre ayudan. Puede que incluso te apetezca incluir algún juguete sexual en tus relaciones. Te recomiendo un lugar: “Los Placeres de Lola”, han conseguido que mujeres de todas las generaciones se sientan cómodas en un sex shop: www.losplaceresdelola.com
  • El sexo no es solo penetración y hay muchas formas de dar y conseguir placer, pon a prueba tu creatividad. Inténtalo con estimulación manual y masajes, sexo oral, literatura erótica, baños relajantes y sensuales… una actividad sexual regular mejora el riego sanguíneo y tonifica los músculos de la vagina, favoreciendo la elasticidad y lubricación de la misma.
  • En numerosas ocasiones, la pérdida del interés sexual tras la menopausia obedece a la existencia de problemas sexuales o de pareja, a la educación recibida o a prejuicios establecidos sobre lo que debería ser esta etapa de la vida de la mujer. En este caso, puede ayudarte la relación con otras mujeres para compartir experiencias….

Sin olvidar que menopausia y sexualidad van unidas a hábitos de vida saludables:

Si te mantienes en forma, mejorará tu autoestima y reducirás el riesgo de padecer muchos trastornos que influirían negativamente sobre tu bienestar y, consecuentemente, sobre la calidad de tu vida sexual. Para preservar al máximo nuestra calidad de vida, las mujeres debemos tomar un papel protagonista en el cuidado de nuestra salud.

  • Alimentación sana, equilibrada y ajustada a las necesidades individuales. Controlar la ingesta de grasas de origen animal y utilizar sal en poca cantidad. Moderar consumo de alcohol y café. Aumentar las frutas,
  • verduras, cereales, frutos secos y alimentos que contengan calcio, vitamina D y fibra.
  • Aumentar el consumo de agua, aproximadamente 2 L diarios.
  • Dejar de fumar ya que aumenta el riesgo de sofocos.
  • Reducir la obesidad porque está relacionada con los sofocos, la sequedad vaginal y muchas más patologías.
  • Realiza ejercicio físico moderado de manera regular: caminar (al sol), nadar, yoga, taichí, pesas… nos mantiene activas y reduce las angustias y depresiones.
  • Evitar las situaciones estresantes y practicar ejercicios de relajación si se precisan.
  • Cuidar las relaciones con nuestros amigos, familiares y vecinos y mantener así un amplio grupo de apoyo.
  • Acude puntualmente a tus revisiones ginecológicas para evitar o minimizar los problemas típico de la menopausia.
  • Podemos planificar nuestro tiempo, comenzar a retomar actividades que abandonamos. Hacer nuevas amistades. Estudiar, leer, aprender algo nuevo, crear… puedes organizar un grupo de mujeres con tus amigas o vecinas ya que el intercambio con otras mujeres aprendemos a hablar de nuestros problemas e inquietudes, de nuestras esperanzas e ilusiones. Aprendemos a descubrir en la realidad de cada una, la historia de todas. Un grupo de  mujeres nos ayuda a crecer, a conocernos y a valorarnos.
  • Quiérete a ti misma. Lo más importante de todo, ser positiva y aceptar con optimismo los cambios que se van produciendo con el paso de los años.

La mejor manera de prevenir enfermedades será tener una vida activa, sentirse útil y estar alegre. La menopausia no es el fin de la sexualidad femenina. No te pongas límites, no hay edad para el amor ni para el sexo, así que disfruta de ambos mientras puedas.