Todo lo que el coaching nutricional puede hacer por ti

El estilo de vida actual, las prisas y el estrés a menudo hacen que lo urgente no deje espacio para lo verdaderamente importante.

El cuidado de nuestra alimentación, salud y bienestar no siempre se encuentra entre nuestras prioridades y, sin embargo, son la clave, no solo para prevenir enfermedades, sino para disfrutar más y mejor de nuestro día a día. En muchas ocasiones, aunque sepamos que debemos prestarnos más atención y queramos hacer cambios, la inercia y las prisas no nos permiten conseguirlo: trabajo, niños, coles, compra, comidas, agotamiento… ¿te suena?

¿Cómo puedo mejorar mi alimentación?

Para hacer las cosas más complicadas, aunque queramos hacer cambios y mejorar nuestra alimentación, muchas veces recibimos infinidad de información, muchas veces contradictoria, y esto hace que no sepamos ni por dónde empezar.

En otras ocasiones no disponemos de tiempo y hacemos la compra de prisa y eligiendo los productos por costumbre y sin pensar si son los mejores y más nutritivos, y cometiendo el error de no pensar previamente en los menús. Eso sin contar con que muchas veces comemos de más sin tener hambre y luego nos sentimos fatal…

Si quieres hacer cambios reales, lograr un aprendizaje duradero, que de verdad te haga sentir bien física y mentalmente y cree una nueva rutina en tu vida y en la de tu familia, en Womum podemos ayudarte en tu proceso de cambio, acompañándote durante todo el proceso, y proporcionándote asesoramiento que tenga en cuenta tu situación y estilo de vida.

Podrás aprender a:

  • Identificar y comprar alimentos sanos de forma consciente y práctica, e incluirlos en las comidas de toda la familia.
  • Transformar tu despensa poco a poco, con la seguridad de que consumes alimentos nutritivos
  • Identificar y gestionar el hambre emocional, para que seas tú, de forma consciente, la que lleve las riendas de tu alimentación
  • Cambiar tu estilo de vida para gestionar mejor tu energía y emociones y mantener el estrés a raya

Recuerda, esta es una cuestión de hábitos y no de dietas. Tu salud depende en mayor medida de la forma en la que te alimentas y eso se refleja a nivel físico y emocional.